Era el partido de la final de la Copa del Mundo y el día en que Zidane se despedía del fútbol. El centrocampista francés había anotado, de penalti, el tanto de los galos y estaba siendo el protagonista de un partido que en la segunda parte de la prórroga tomó otro rumbo cuando Zidane se aproximó a Materazzi y le propinó un cabezazo en el pecho que tumbó al italiano. Según parece, la agresión se produjo como respuesta a las provocaciones verbales del azurro, pese a que, todavía, no se conocen cuáles fueron las palabras que provocaron la violenta reacción del astro francés.
El representante del centrocampista galo, Alain Migliaccio, ha sentenciado que Zidane le ha comentado que Materazzi le dijo algo "muy serio" aunque, según parece, el francés no ha revelado, ni a su propio agente, el calibre de los insultos.
No obstante, la prensa internacional no ha tardado en especular sobre las posibles causas de la agresión. En Francia se comenta que el azurro insultó a la madre de Zidane o que hizo alguna referencia a Argelia, país de origen de la familia del jugador galo, desde Brasil, la cadena de televisión Globo, afirma, después de consultar a especialistas en la lectura de labios, que el italiano llamó "prostituta" a la hermana de Zidane, mientras que The Guardian, desde Inglaterra, asegura que Materazzi llamó terrorista al francés.
Esta última teoría ha provocado la reacción inmediata de la organización SOS racismo que ha pedido a la FIFA que investigue las causas de la expulsión de Zidane. "Según varias fuentes muy bien informadas en el mundo del fútbol, parecería que el jugador italiano Marco Materazzi llamó a Zinedine Zidane sucio terrorista", ha manifestado la organización mediante un comunicado que añade que, de ser así, Materazzi habría hecho "manifestaciones racistas".
El jugador azurro, por su parte, ha sentenciado: "No es verdad, no le he llamado terrorista. Soy ignorante y no sé ni siquiera que quiere decir terrorista o islámico". Sin embargo, Materazzi ha reconocido que sí que insultó a Zidane, pese a que, ha asegurado que lo que le dijo es algo que se escucha "docenas de veces" en los terrenos de juego. "Le agarré de la camiseta sólo durante unos segundos y se volvió hacia a mí con burla, me miró y me dijo con arrogancia: 'si quieres mi camiseta te la doy después' y yo le contesté con un insulto, es verdad", ha sentenciado Materazzi para el diario la Gazetta dello Sport.
Probablemente, nunca se conocerán las palabras que pronunció Materazzi para provocar la ira del francés. No obstante, lo único cierto es que ese día se retiró del fútbol un jugador de una categoría al alcance de muy pocos y que, pese a que la acción no fue propia de un futbolista de su clase, Zidane será recordado por su increíble trayectoria.








