En declaraciones para Canal + Francia, Zinedine Zidane ha pedido perdón por la agresión a Materazzi aunque ha reconocido que no se arrepiente de haberlo hecho.
Al recordar el lance con el jugador italiano, Zidane ha señalado que "él me tiraba de la camiseta y yo le dije que parara y que si la quería que esperara al final del partido". "Entonces él me dijo palabras muy duras que repitió varias veces, palabras que me afectaron mucho sobre mi hermana y mi madre", ha afirmado el francés, quién ha añadido que prefería recibir un puñetazo en la cara que escuchar ciertos insultos.
Zidane ha pedido perdón por el gesto y ha sentenciado que lo lamentaba especialmente por los niños, "que tienen que evitar ese tipo de cosas", pero ha dejado claro que no hay arrepentimiento.
"No me arrepiento. Si lo hiciera él (Materazzi) tendría razón para decir lo que dijo, y no es así", ha manifestado. Zidane acepta que su agresión debe ser castigada, pero ha matizado que previamente hubo una provocación por lo que atribuye al defensa italiano el papel de culpable en este lance. "Ya basta con sancionar siempre la reacción", ha señalado Zidane, quién preguntó públicamente si alguien puede pensar realmente que a diez minutos del final de su carrera podía desear cometer un gesto violento.



