Gianluigi Buffon ha sido premiado con el galardón Lev Yaschin, que reconoce al mejor portero del Mundial, gracias a sus increíbles actuaciones con la azurra en esta cita mundialista.
Sus reflejos y su seguridad bajo palos hacen de Buffon un portero sin puntos débiles que se ha convertido en un auténtico seguro de vida para la selección italiana. Buena muestra de su calidad es que, antes de llegar a la final, su meta sólo había sido batida en una ocasión y mediante su compañero de equipo, Zaccardo, quién anotó, ante Estados Unidos, un tanto en propia puerta.
Pese al error de Zaccardo, la defensa italiana se ha mostrado infranqueable a lo largo de todo el campeonato y si, en alguna ocasión, la zaga azurra ha sido sorprendida, Buffon ha salvado la situación con paradones como los realizados en el partido disputado entre Italia y República Checa. En ese encuentro, el meta italiano ganó la batalla a Nedved, compañero suyo en la Juve, que se mostró incapaz batir la meta de Italia.
En el partido de la final, Buffon volvió a mostrar su calidad durante los 120 minutos que duró el encuentro. No obstante, no pudo detener ningún lanzamiento de penalti de los franceses siendo el error de Trezeguet, que estrelló su disparo en el palo, el que dio la Copa del Mundo a los azurri.



