Trinidad debía ganar y esperar que Inglaterra ganase a Suecia para conseguir una increible clasificación para octavos de final. Pues ni una ni otra. Demasiado para una selección voluntariosa pero sin calidad en sus botas, que además sufrió muchos problemas en forma de lesiones y gol en propia puerta incluido a lo largo del partido. Admirable igualmente es haber estado hasta el último momento con opciones, pese a no poder marcar un solo gol.
Paraguay ha podido despedirse con victoria. La selección paraguaya tiene más calidad que la demostrada en estos partidos pero la inclusión de Gamarra, Acuña o Santa Cruz, lejos de su mejor momento, ha sido excesiva. Tampoco la actitud conservadora del entrenador Aníbal Ruiz ha ayudado y ahora le costará el puesto. Hoy, el equipo guaraní se bastó de su superioridad en las jugadas a balón parado para hacer temblar a su rival. En un intento de despeje en una de estas jugadas llegaría el autogol del central Sancho.
Ya en la segunda parte, tras tímidos intentos de Trinidad de voltear la situación, llegaría el segundo, obra del habilidoso delantero y futuro de Paraguay, Nelson Cuevas. Al menos Gamarra, Caniza y Acuña, además de Ruiz, pudieron despedirse con victoria de la selección paraguaya. El veterano Latapy, de largo el mejor jugador de Trinidad a sus 38 años, podrá decir lo mismo.



