Polonia y Costa Rica, ambas eliminadas del Mundial de Alemania, han disputado un encuentro en el que lo único que estaba en juego era el honor. Una victoria podía hacer más llevadera la despedida de la cita mundialista y anotar algún punto parecía el objetivo primordial de dos selecciones que han acusado una preocupante falta de capacidad ofensiva que ha demostrado el porqué de sus respectivas eliminaciones.
Los primeros compases de partido se han caracterizado por la falta de ritmo y de ocasiones de gol. Ni costarricenses ni polacos eran capaces de hilvanar jugadas con peligro y el primer gol del partido ha tenido que llegar a balón parado cuando Ronald Gómez ha transformado la falta que Bak había cometido sobre Wanchope anotando un auténtico golazo.
Con el primer tanto del partido, Costa Rica se ha venido arriba pero poco le ha durado la alegría a los ticos, ya que, en el minuto 36 Bosacki ha logrado el tanto del empate aprovechándose de una falta no pitada de Smoralek sobre el meta costarricense, José Porras.
Con el 1-1 en el marcador se ha llegado al descanso. En la reanudación, Costa Rica ha empezado a dominar el encuentro bajo las órdenes de Wanchope pero la falta de puntería de los ticos ha favorecido a unos polacos que, en su primera aproximación al área costarricense durante la segunda mitad del partido, han anotado el 0-2 gracias a Bosacki, quién se ha erigido como el auténtico héroe polaco.
Con la ventaja de los hombres de Pawel Janas, el juego de los costarricenses ha ido diluyéndose cada vez más y al final ha sido Polonia la que ha logrado una victoria que sólo les sirve para despedirse del Mundial con algo de dignidad.



