El encuentro ha empezado muy bien para los checos. En la linea de lo que está siendo el Mundial, el primer gol no ha tardado en llegar. Grygera ha cabalgado sin oposición alguna por la banda y, con total tranquilidad, ha levantado la cabeza y ha puesto la pelota donde debe ser: en la calva de Koller. El gigante checo (2,02 metros), también solo, ha marcado el primer tanto checo en el minuto 5.
El propio Koller ha sido el gran referente para sus compañeros hasta que se ha lesionado poco antes de que acabara la primera mitad. Y es que los europeos no han intentado controlar el choque, sino que a partir de la diana de Koller la posesión del balón ha sido americana. Claro que los de Bruce Arena no han tenido demasiados argumentos... Sólo un remate de Reyna que se ha estrellado en el palo tras un contraataque ha inquietado a Petr Cech.
La respuesta de la República Checa a la acción de Reyna no se ha hecho esperar. Ha sido Rosicky, el jugador que tenía medio atado el Atlético pero que ha acabado en el Arsenal. El mediapunta se ha inventado un remate desde fuera del área que se ha colado a la izquierda de Keller, pese a la gran estirada del ex del Rayo. 0-2 y Estados Unidos que ha empezado a ver las cosas más que negras...
En la segunda mitad, Estados Unidos ha movido su banquillo: O'Brien y Johnson han saltado al campo. Buen cambio de Bruce Arena, que debería quizá haber sacado a Johnson desde el principio. El '9' de EEUU ha sido el único de su equipo que ha buscado la portería de Cech, aunque sin suerte. Sí la ha tenido Rosicky, que en el minuto 75 ha matado definitvamente el partido con otro golazo. Nedved le ha metido un pase al hueco y el mediapunta, que ha cogido el balón casi en el círculo central, ha cruzado todo el campo para encarar a Keller. Con un suave toque, ha superado por alto al meta de EEUU.
De ahí al final, Karel Brückner ha realizado los cambios que le quedaban, reservando al propio Rosicky y a Poborsky. Inmejorable comienzo para los europeos, que suman unos cuantos goles a su casillero además de los tres puntos. Por contra, Estados Unidos estará prácticamente obligada a arañar algo frente a Italia (y por supuesto ante Ghana) si quiere tener opciones de seguir viva.



