Ecuador ha demostrado porqué sólo fue superada en la fase de clasificación por Argentina y la todopoderosa Brasil. Con un conjunto bien plantado atrás, tácticamente muy bueno el centro del campo y con puntería arriba, los de Luis Fernando Suárez han sorprendido en el segundo partido del Grupo A y del Mundial a la que partía como primera candidata a acompañar a la anfitriona hacia los octavos de final, Polonia. La selección europea no ha estado a la altura de las circunstancias y su alineación inicial ha dado una ligera idea de lo timorato de este equipo y de su entrenador.
Mientras Ecuador dispuso su formación habitual, sin modificaciones tácticas importantes, Pawel Janas, que ya sacó de quicio a los aficionados polacos con la no inclusión en la lista del Mundial a su máximo goleador Frankowski, reforzó esta vez el centro del campo dejando más solo que la una a Zurawski, quien no tendría opciones ante la solvencia de Hurtado y la rapidez al cruce de Espinoza. Pero, pese a poblar la medular, Polonia, tras un inicio fulgurante, no fue capaz de controlar a los centrocampistas ecuatorianos, que pronto impusieron su futbol de toque pausado para anular el estilo de juego polaco -a priori, más rápido y fuerte- y crear las primeras ocasiones.
El primer gol llegaría fruto de un saque de banda por la derecha, la zona más débil de la zaga polaca. El balón que lo peina hacia atrás Delgado y Carlos Tenorio se anticipa a los rivales y bate con fuerza al portero Boruc. Un jarro de agua fría para los miles de aficionados polacos desplazados a Gelsenkirchen a animar a su selección, que no sería capaz de crear ocasiones hasta los minutos finales, con todo decidido. Ni Zurawski, ni Szymkowiak, ni Smolarek encontraron el camino tras la zaga ecuatoriana firme y brava todo el partido.
En el segundo tiempo, la Tricolor dio la impresión de conformarse con la contra, cediendo la iniciativa ante los tímidos achuchones polacos. La medular ecuatoriana acabaría controlando los mismos hasta que Janas decidió, tarde, dar entrada a más hombres de ataque. Eso sólo ocurriría cuando Ecuador aprovechó una jugada a la contra para sentenciar el partido en el minuto 80. Méndez, uno de los jugadores más destacados del partido, abrió la defensa en dos y cedió a la derecha para Kaviedes que realizó el pase de la muerte a Delgado y éste no perdonó.
Los posteriores chuts al palo de Jelen y Brozek servirían de escaso consuelo para los aficionados polacos, desilusionados ante la escasa competitividad de su equipo incluso con todo el estadio a su favor. Un gran paso de Ecuador, que podrá afrontar sin temor alguno el duelo por la primera plaza del Grupo A, ante Alemania. Polonia deberá jugársela ante la anfitriona por no haber jugado hoy.



